LA REBELIÓN DE DIEGO DE ALMAGRO "EL VIEJO"

Por Evelin Yañac Montes
En 1534 el Rey Carlos I rectificó la Capitulación de Toledo. A la gobernación de Nueva Castilla de Francisco Pizarro la amplió a 70 leguas más al sur; y creó la gobernación de Nueva Toledo, para Diego de Almagro. Así el territorio sudamericano fue dividido por una línea horizontal a la altura de Pisco.
En 1536 Diego de Almagro realizó una expedición rumbo al sur, salió del Cusco con cientos de españoles y miles de indios. Esta campaña fue un fracaso: el territorio descubierto era pobre. Con el deseo de reivindicar supuestos derechos, Almagro regresó al Cusco decidido a tomarla como una localidad dentro de su gobernación. Capturó la ciudad e hizo prisionero a Hernando Pizarro, hermano del conquistador del Perú. Francisco Pizarro, que deseaba evitar un guerra, convocó a su rival a las Negociaciones de Mala (Lima, octubre 1537). Aquí eligieron a Fray Francisco de Bobadilla como árbitro imparcial. El 15 de noviembre de ese mismo año el fraile falló a favor de Pizarro; sin embargo, Almagro no aceptó tal decisión. Nuevas conversaciones en Lunahuaná dieron como resultado un nuevo acuerdo. Almagro dejaba libre a Hernando Pizarro y se quedaba con el Cusco hasta que el Rey Carlos I, diera una solución final.
El acuerdo no fue cumplido por Francisco Pizarro, quien envió un poderoso ejército para recuperar el Cusco; Almagro y su gente reaccionaron con indignación y se prepararon para defender las tierras que creían suyas. El 5 de Abril de 1538 ambos ejércitos se encontraron en el campo de las Salinas. Los "de Pachacamac" (pizarristas) derrotaron contundentemente a los "de Chile" (almagristas).
Diego de Almagro viendo que todo estaba perdido escapó con rumbo a Sacsayhuaman para protegerse, sin embargo fue descubierto y atrapado. Hernando Pizarro abrió un proceso contra el viejo conquistador prisionero. Éste fue acusado de capturar el Cusco ilegalmente, otorgar repartimientos sin los derechos concedidos por la Corona, romper juramentos y tregua, y de un supuesto pacto con Manco Inca, para destruir a los pizarristas. Al cabo de tres meses, se leyó su sentencia de muerte. El 8 de julio de 1538 Diego de Almagro fue agarrotado en su celda y posteriormente decapitado en la Plaza de Armas del Cusco.
ENLACES RELACIONADOS
- La Capitulación de Toledo
- La Conquista del Imperio Inca
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