AREQUIPEÑOS ILUSTRES

ILUSTRES AREQUIPEÑOS A LA ALTURA DE SU TIERRA
Por Gessler Ojeda

En la época de la colonia, algunos seminarios se convirtieron en centros de adiestramiento para rebeldes y líderes de la revolución. En Arequipa Juan Pablo Vizcardo y Guzmán estudió con los jesuitas y Mariano Melgar en el colegio San Jerónimo. Ninguno llegó a sacerdote, el primero porque fue deportado y el segundo, por falta de vocación, pero sobre todo porque fue traicionado por su corazón inquieto, enamorado de su niña “Silvia”.

Los personajes ilustres de Arequipa llenan enormes listados. Hay héroes de la rebelión, poetas, escritores, sacerdotes, pintores, científicos y destacados presidentes de la República que fueron fundamentales, no sólo para la historia de Arequipa y el Perú, sino también para el mundo.

Pedro Paulet (1874), por ejemplo, no había cumplido aún los 12 años cuando creó sus propios y primitivos cohetes. Taconeaba pólvora extraída de juegos de artificio pueblerino en canutos de carrizo, los ataba fuertemente con pitas de cáñamo y les añadía rudimentarias redes hechas con piedras, fierros o pedazos de metal, para definir la correlación del explosivo con el peso y determinar así la propulsión y la velocidad del artefacto. Fue uno de los pioneros de la era espacial.

Nicolás de Piérola, nacido en Arequipa un viernes 5 de enero de 1839, fue fundamental en la vida democrática del país. Cuando el guano se explotaba por intermediarios y los presidentes se elegían directamente, el arequipeño fue ministro de Hacienda en el gobierno de José Balta (1869) consiguió el nuevo contrato Dreyfus y con él, el Perú empezó a vender, sin intermediarios uno de sus recursos más valiosos de la época, el guano. Como presidente rediseñó la estructura del estado e introdujo el voto popular para elegir a los presidentes, aunque sólo votaban los que contribuían.

José Luis Bustamante y Rivero, el abogado internacionalista se convirtió en el ideólogo de Luis Migue Sánchez Cerro para el golpe de estado contra el autoritario Augusto B. Leguía terminado así, con un oncenio cuestionado en la historia. Cuando Bustamante fue presidente, a los 53 años, en 1947, consiguió la ley de las 200 millas.

Juan Landázuri Ricketts, (1913-1997) fue uno de los cardenales con mayor vigencia en la iglesia católica del Perú. Fue arequipeño y condujo a la comunidad católica del país por 35 años desde el máximo sitial en la catedral de Lima, alternó con siete presidentes de la república, desde Sánchez Cerro hasta Fujimori. Aunque su sueño siempre fue ser marino, pero una miopía fue el argumento para dedicarse a otro de sus anhelos, la vida católica.

EL AGENTE SECRETO
Cuando Juan Pablo Vizcardo y Guzmán fue deportado, tenía 19 años. Entre los jesuitas, que ya eran vistos con desconfianza, la corona española se fijó en el pampacolquino (natural de Pampacolca, provincia de Castilla) como un peligroso adversario y como no podía matar a un aprendiz de religioso, los expulsaron del país.

Estuvo en Italia, Francia e Inglaterra. Llegó a Londres en un barco de tercera clase, pero con el paso de los años consiguió convertirse en uno de los agentes secretos de la corona inglesa. Los 31 años que le restaron desde que salió del Perú, los vivió fuera, no le permitieron llegar al funeral de sus familiares y tuvo que conformarse con estar lejos, como lo hizo cuando era aún un niño y murió su padre.

El ideólogo de la revolución, escribió “Carta a los Españoles Americanos”. Les daba sentido a los rebeldes y detallaba con especial sustento las razones por las que las colonias, como el Perú, debían vivir en libertad. No sólo por cuestiones de dignidad, sino también por las ventajas económicas y sociales.

La carta que reveló su valía parea la independencia, fue escrita en francés y editada en los Estados Unidos. Un año después de su muerte, cuando tenía 50 años (1799) fue traducida al castellano. Vivió intensos años en busca de financiamiento efectivo y murió conciente que algún día su patria estaría libre.

MELGAR ES YARAVI
A los 20 años, el joven Mariano Melgar lanzó su primer grito de libertad y escapó de su propio cautiverio. El amor no correspondido, más por inocencia que por rechazo al hombre, hizo de Melgar uno de los precursores de la literatura romántica. Amaba a María Santos Corrales y Salazar su prima inocente de 13 años.

Su persistente presencia en los libros de historia destaca al poeta también como uno de los próceres de la independencia. Algunos estudiosos le atribuyen mejores dotes para las musas que para empuñar un fusil, pero su muerte por fusilamiento, después de la batalla de Umachiri (Ayaviri-Puno) quedó grabada en la eternidad.

*Publicado en el Especial de La República por el Aniversario de Arequipa (15-08-2007)