PERÚ PRE-HISPÁNICO Y COLONIAL

Perú prehispánico y colonial
Autor: Arturo Gómez Alarcón

Perú prehispánico

El Perú es un país andino cuyas profundas raíces se remontan a los tiempos paleolíticos. Unos 15 000 años atrás llegaron a estas tierras los primeros grupos de cazadores y recolectores nómadas. Entre estos primeros habitantes de cuevas o trogloditas los arqueólogos han descubiertos a los hombres de Guitarrero 1 (Ancash), Ayacucho (Ayacucho), Toquepala (Tacna) y Lauricocha. En la costa también se asentaron campamentos de cazadores, pescadores y marisqueros como en Chivateros (Lima) y Paiján (La Libertad).

Unos 7000 años a.C. se iniciaron la horticultura y el pastoreo. En esta nueva etapa, el Arcaico Temprano, diversos grupos empiezan la producción de plantas y la crianza de animales, con los cuales se abandona gradualmente el nomadismo y se inicia el proceso de sedentarización. Entre los primeros horticultores tenemos a los hombres de Nanchoc (Cajamarca) y Santo Domingo (Ica); mientras que los pastores más antiguos fueron los hombres de Telamachay (Junín).
La agricultura y la ganadería se desarrollaron mucho más en el periodo Arcaico Tardío (4000 – 2000 a.C.). Las poblaciones aumentaron y se hicieron más complejas las relaciones sociales. Surgen las primeras castas sacerdotales dirigentes, los grupos de especialistas en artesanías y el intercambio de mercancías se hace a escala interregional. Los campesinos empiezan a entregar tributos a sus grandes curacas y ofrendas a los dioses. Las principales evidencias de esta etapa son los templos de Sechín Bajo (Ancash), Kotosh (Huánuco), La Galgada (Ancash) y, sobre todo, la Ciudad Sagrada de Caral (Lima).

Hacia el año 2000 a.C. se inicia en el Perú la producción de cerámica y orfebrería (periodo Formativo). La ingeniería hidráulica y los mejores conocimientos astronómicos hacen posible el surgimiento de la primeras Alta Cultura: Chavín. Este poderoso estado teocrático tuvo una vigencia de mil años. Su decadencia dio paso a nuevos reinos teocráticos y militaristas como Mochica, Nazca y Recuay (periodo Primer Desarrollo Regional). Durante el siglo VII d.C. se inició la expansión de un reino ayacuchano llamado Wari (periodo Horizonte Medio), que se convirtió en el primer imperio del Perú.

El imperio Wari impulsó la construcción de ciudades, andenes, irrigaciones, caminos, el culto al dios Wiracocha y la difusión de la lengua Quechua. Su final llegó en el siglo XII d.C. y nuevamente surgieron diversos estados regionales como Chimú, Chincha, Chachapoyas, Collas, Huancas y Chancas. Estos y otros reinos y señoríos militaristas sucumbieron desde el siglo XV ante el avance de los cusqueños creadores del Imperio de los Incas.

El Imperio Incaico, llamado también Tahuantinsuyo, tuvo como principales soberanos a Pachacútec, Tupac Yupanqui y Huayna Cápac, quienes en menos de un siglo lograron imponer la hegemonía cusqueña en todo el mundo andino. La cultura incaica fue la síntesis de todo el desarrollo económico, político, social, artístico y religioso del antiguo Perú.

Perú colonial

En el siglo XVI llegaron los invasores y conquistadores españoles y con ellos, la cultura occidental. El choque fue muy violento y traumático, pero trajo como consecuencia la fundación del Perú, una país multiétnico, multiracial y multilinguístico. Lamentablemente el Perú con muchas fracturas, especialmente económicas y sociales. Los españoles y sus descendientes criollos usufructuaron del sistema colonial que implantaron los reyes Carlos V y Felipe II en el siglo XVI. Las grandes mayorías indígenas, negras y mestizas fueron sometidas a los designios de los nuevos dueños del Perú. Finalmente fueron los grupos criollos, aliados a los mestizos, los que lideraron la lucha por la independencia hacia en el siglo XIX. Y fueron estos mismos sectores quienes lograron aprovechar de las ventajas del nuevo sistema republicano. La servidumbre de los indígenas y la esclavitud de los negros recién fueron abolidos en 1854, treinta años después de la independencia criolla.