CÓMO MURIÓ ATAHUALPA

El Inca Atahualpa frente a los españoles, según Guamán Poma de Ayala.


Por Arturo Gómez

Atahualpa fue secuestrado por los españoles en la tarde del 16 de noviembre de 1532. Al conocer la avidez de los extranjeros por los metales preciosos, el Inca ofreció un fabuloso rescate de un cuarto lleno de oro y dos de plata, por su vida y libertad. Muchas llaqtas (ciudades), templos y palacios del Tahuantinsuyo fueron dilapidados para cumplir con el acuerdo; sin embargo los españoles se repartieron el botín y prepararon la muerte del Inca. Las instigaciones de Diego de Almagro, el indio Felipillo y el cura Vicente Valverde consiguieron la sentencia de muerte para el Inca. Los cargos contra él no consideraron los usos y costumbres andinos; en realidad fueron pretextos para eliminarlo rápidamente.

Fue el 26 de julio de 1533, en la Plaza de Cajamarca, cuando el Inca fue preparado para la hoguera. Antes de consumarse la condena, Atahualpa aceptó bautizarse para que le cambien la pena y no convertirse en cenizas, pues esto le imposibilitaba convertirse en mallqui, y significaba morir definitivamente. El frayle Valverde lo bautizó en el acto con el nombre de Francisco, en honor a su padrino, el jefe de los invasores. Luego de la ceremonia el Inca fue sometido a la pena del garrote (estrangulado) y su cuerpo enterrado en la capilla de Cajamarca.