SANTA ROSA DE LIMA - BIOGRAFIA

Santa Rosa de Lima.

Biografía de Santa Rosa de Lima * 
 (Lima, 30-abril-1586 – 24-agosto-1617) 
(Una biografía resumida aquí

Sus padres fueron Gaspar Flores y María de Oliva. Fue bautizada en la iglesia de San Sebastián, por el cura Polanco. Residió con sus padres, algunos años, en el pueblo de Quives, donde recibió la confirmación de manos de Santo Toribio. Ayudaba en el sostenimiento de su familia realizando trabajos manuales. Al fallecer su padre, la señora María, tomó el hábito en el monasterio de Santa Catalina, donde después de algún tiempo falleció de acuerdo a las predicciones de su hija. Debido al color y a la textura de su rostro la llamaron Rosa, nombre que sólo acepto a los 25 años porque se le dijo que era una rosa del jardín de Cristo; y ofreciéndose a su vez, a la Virgen María se llamó Rosa de Santa María. Desde sus más cortos años dio muestras de santidad. Su humildad era muy notable, y su amor al prójimo le hacía olvidarse de sí misma para entregarse por entero a sus semejantes, mostrando una especial predilección por los enfermos; para atenderlos estableció una enfermería en su casa. También tuvo lástima de los menesterosos y por todos los que de alguna forma sufrían espiritual y corporalmente. Vivía entregada al amor de Dios y del prójimo, de acuerdo a los dictados de su noble corazón.

Inicialmente decidió ingresar en el convento de Santa Clara, pero cuando fue a orar ante la imagen de la Virgen del Rosario, en Santo Domingo, ésta la retuvo, sin que pudiese levantarse del reclinatorio; entonces tomó el hábito de Santo Domingo, en 1606, sin obligación a reclusión monástica. Tenía la imagen de un Niño Dios, a quien llamaba "El Doctorcito" y al que le pedía las curaciones de sus enfermos; este Niño le dijo un día: "Rosa de Santa María, se mi esposa", es así como realizó su matrimonio místico, por eso ella llevaba un aro con esta inscripción. Construyó en le jardín de su casa, una ermita, con ayuda de su hermano Fernando; donde se dedicaba a la meditación y a la oración; en esta forma dedicó su vida a la bondad y al amor; a la sabiduría y a la belleza, orientándose siempre hacia un ideal divino, escalando siempre por el camino de la perfección y la santidad. Sus biógrafos relatan que tenía una gran afición por la poesía; llegó a tocar el arpa, la cítara y la vihuela, a pesar de no haber tenido maestro alguno. Era de una inteligencia muy despierta y perspicaz y tenía sentimientos muy bondadosos.

Se le atribuyen maravillosas y extraordinarias curaciones y otros muchos milagros pedidos a Cristo por su intermedio. Así se refiere que cuando incursionó por el callao el pirata Spigbert, Santa Rosa convocó a los habitantes de Lima, en el atrio de Santo Domingo, para proteger el santísimo; y gracias a sus oraciones logró que se retirase sin atacar el Callao ni la capital virreinal, pese a que se hallaban prácticamente indefensos. En su jardín brotó espontáneamente un rosal, siendo estas las primeras rosas que se produjeron en Lima. Después de que falleció, fue enviado a Roma el sacerdote Antonio Acuña Gonzales, como procurador de la Beatificación de Santa Rosa; con esta finalidad publicó la vida de la Santa Limeña en 1665, donde probaba sus virtudes con gran elocuencia y erudición. Los restos de Santa Rosa reposan en la iglesia de Santo Domingo.

 * Fuente: - ESTREMADOYRO Robles, Camila, DICCIONARIO HISTÓRICO BIOGRÁFICO PERUANOS ILUSTRES, Lima, 1989.