BREVE BIOGRAFIA DE FRANCISCO DE MIRANDA

Francisco de Miranda.
Pintura: Arturo Michelena.

Breve Biografía de Francisco de Miranda

Francisco de Miranda nació en Caracas el 29 de marzo de 1750. Sus padres fueron Sebastián de Miranda y doña Francisca Rodríguez. Estudió Medicina en la Universidad de Caracas, pero lo interrumpió en 1767. Cuatro años después se trasladó a España para seguir la carrera militar.

Sirviendo en el Real Ejército español combatió en Melilla y Argel. En 1779 participó en una expedición española que colaboró en la Guerra de Independencia de Estados Unidos. Miranda luchó en la batalla de Pensacola (1781) donde los hispanos vencieron a los ingleses. En 1783, Miranda escapó de la Inquisición española que reabrió un proceso de 1778 por “tenencia de libros prohibidos y pinturas obscenas”. Se refugió en Estados Unidos y poco después enrumbó a Inglaterra. En 1785, viajó a Rusia y conoció a la emperatriz Catalina II.

Cuando en 1789 regresó a Londres se enteró del estallido de la Revolución Francesa y decidió colaborar con la caída del absolutismo. Luchó en las campañas de 1792, destacando en importantes batallas como las de Paliemberg y Valmy. Pero cuando Robespierre llegó al poder los jacobinos lo acusaron de ser agente de Moscú y fue llevado a prisión. Al derrumbarse el “Régimen del Terror” Miranda recuperó su libertad y permaneció en Francia hasta el año 1800 en que se instaló nuevamente en Londres. En esta ciudad se dedicó a coordinar los esfuerzos y acopiar los recursos para emprender la lucha por la emancipación de América Latina.

En Londres fundó la logia “Gran Reunión Americana” donde coordinaba con algunos criollos los planes de lucha por la independencia de Latinoamérica. En 1806 encabezó una expedición libertadora en Venezuela. Desembarcó en Coro, pero encontró la ciudad abandonada. Huérfano del apoyo de sus compatriotas Miranda regresó a Londres.

En 1810 Francisco de Miranda regresó a Caracas invitado por Simón Bolívar. Fue nombrado Jefe del Ejército patriota y dirigió una exitosa campaña en la ciudad de Valencia. Sin embargo, el devastador terremoto del 26 de marzo de 1812 permitió la recuperación de los españoles. Miranda logró nuevas victorias, pero evitaba la total aniquilación de los enemigos. Esto le permitió a los hispanos reemprender una sanguinaria campaña sobre Puerto Cabello y Valencia que obligó a Miranda a capitular el 25 de julio de 1812. Muy dolido por el derrumbe de la República, Simón Bolívar, lo acusó de traición, lo arrestó y entregó al español Monteverde, quien lo envió prisionero a Puerto Rico. Poco después fue derivado a España.

Durante cuatro años Miranda soportó vejaciones y torturas en la fortaleza de “La Carraca”, en Cádiz. En ese tiempo se mantuvo firme en sus convicciones independentistas. Cuando planeaba su fuga a Gibraltar un ataque de apoplejía le quitó la vida el 14 de julio de 1816.